Según lo reportado por TMZ, la icónica artista Dolly Parton fue internada en un hospital con complicaciones renales apenas cuatro días antes de fallecer. Este dato aporta un nuevo contexto a los últimos momentos de vida de la leyenda musical, revelando que su estado de salud ya estaba comprometido significativamente antes del desenlace final.
En declaraciones previas, la cantante había confesado abiertamente que estaba lidiando con problemas de salud que no había atendido adecuadamente. Según explicó, esta negligencia involuntaria se debió a que dedicó toda su energía y tiempo a cuidar de su esposo, Carl, quien falleció en marzo de 2025.
La información destaca el sacrificio personal de la artista durante el duelo por su cónyuge, mostrando cómo la carga emocional y física de esa etapa afectó directamente su bienestar físico. La fuente atribuye estas revelaciones sobre su condición médica a declaraciones públicas de la propia intérprete.