La final masculina del US Open se convirtió en un verdadero escaparate de celebridades cuando varias figuras de renombre internacional decidieron acompañar desde las tribunas el enfrentamiento entre Ben Shelton y Alexander Zverev. Entre la multitud de espectadores, destacaron por su presencia Brad Pitt, la cantante Pink y la influyente editora Anna Wintour.
Además de estos nombres propios del cine, la música y la alta costura, el brasileño Ronaldo Nazário también fue visto en las gradas disfrutando del espectáculo deportivo. La asistencia de estos personajes confirma el interés global que despiertan los grandes torneos de tenis, atrayendo a público más allá de los aficionados puramente deportivos.
La presencia de estas figuras en un evento de este calibre no solo resalta la popularidad de los tenistas en pista, sino que también demuestra cómo las finales del Grand Slam se han transformado en citas obligadas para el mundo del entretenimiento y la moda. La combinación de deporte de élite y glamour internacional sigue siendo una fórmula exitosa para captar la atención mediática.