La ciudad de Guayaquil, tal como la describe El Universo en su sección de entretenimiento, era un lugar vibrante en 1921. En esa época, los guayaquileños tenían una clara necesidad de divertirse y encontrar espacios para el ocio.
Más allá de la diversión, esta ciudad estaba en proceso de construir su identidad cultural. Los años veinte marcaron un inicio importante para que Guayaquil comenzara a contar su propia historia a través del arte y la cultura.
Este contexto histórico muestra cómo la búsqueda de entretenimiento y la construcción de una narrativa propia fueron elementos clave en la vida social de la ciudad hace más de un siglo.